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3215. Viernes, 15 diciembre, 2017

 
Capítulo Tresmilésimo ducentésimo decimoquinto: “La vida es corta, la juventud es finita, y las oportunidades no tienen fin”. (Justin Rosenstein, 1983; informático)

Cuanto más nos interese la vida, más nos compensa no caer en prejuicios y temores ante ideas demasiado nuevas o demasiado viejas. La mente tiene que (debe de) ser como un paracaídas, solo tiene sentido si se abre... y se mantiene abierta. Por eso, a estas alturas de la película el método prueba-error-prueba es el único científicamente justificado para tomar decisiones. Se trata de arriesgar, de probar, de lanzarse.

Eso sí, con ciertos límites, que digo yo que hay que ser valientes o/y osados- para atreverse a coitear usando un gel efecto frío en estas épocas y en Ávila. Por ejemplo.