043. Martes, 28 Enero, 2003
Capítulo Cuadragésimo tercero: ¿Si la lana encoge al mojarse... por qué las ovejas no encogen cuando llueve?
Por fin una foto personal en la bitácora, hay días en que peluche se desmadra y posa enseñando hasta el código de barras, quizá a partir de aquí este diario se considerará en la sección de adultos y habrá que ponerle aquellos rombos que tanto nos hicieron sufrir a una generación, o quizá simplemente quedará como un día más.

Sea lo que sea hoy estoy radiante, es de esos días donde uno renueva su fe en el mundo, donde podría entender las diferencias entre las compresas para la regla y las compresas para la perdida de orina, donde hasta camilo-sexto parece que canta, uno de esos días donde se entiende el trabajo como una manera de tomarse un café con los amiguetes sin más historias y sin más complicaciones.
Hasta esos papeles que ya eran como de la familia por la de tiempo que hemos pasado juntos parecen que se han sometido a una drástica dieta de adelgazamiento y han quedado reducidos a la mínima expresión, hasta se me pasa por la cabeza poderles echar un vistazo para ver si de verdad son míos. No sé, pero hay días en que peluche está de color de rosa sin pudor, sin vergüenza, feliz.
Me desperté media hora después.