. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

 
185. Miércoles, 24 Septiembre, 2003



Capítulo Centésimo octogésimo quinto: ¿Por qué todos los picadores de una corrida de toros son gordos?



"Fornices" eran los puentes bajo los que solían situarse las prostitutas romanas a la espera de clientes, por eso fornicar se llama fornicar, y quizá por eso suena tan mal.



"Follar" en cambio es una palabra mucho más culta aunque no lo parezca, que para eso viene del latin "follicare" (soplar), procedente a su vez de "fillos" (fuelle) Pero, disquisiciones lingüísticas aparte, resulta que en sus más remotos orígenes "follar" solo significaba jugar o recrearse.



Así, y en un gesto que les honra, la última tecnología se ha puesto manos a la obra consiguiendo una muñeca con un aspecto completamente real y que vuelve a dar todo su antiguo significado a la palabra.



El aspecto es de una mujer de carne y hueso, fabricada con una exclusiva formula de silicona que emula el tacto de la piel humana, posee un esqueleto articulado que se aproxima de forma muy realista a los movimientos del cuerpo humano y, lo mejor, puedes hacértela a medida, eligiendo tamaño, peso, color de ojos, grosor de labios.. todo.



Hay muchos modelos de los que partir, Stephanie, rubia y con mucho pecho, Stacey, con un cuerpo voluptuoso, Nika, para los de gustos exóticos.. en fin, un amplio catalogo. El problema es el precio, ninguna baja de los dos millones de pesetas, aunque bien pensado, cualquiera de carne y hueso sale mucho más cara.



Sí, tranquilos pongo la dirección para que corráis a comprar una, al fin y al cabo a mi no me llega, todavía, el dinero, pero en cuanto ahorre un poquito ya tengo elegida mi "muñeca" preferida.




Por cierto estoy estrenando otra web, podéis pasar y tomaros algo.