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  444. Miércoles, 1 Diciembre, 2004

 
Capítulo Cuadringentésimo cuadragésimo cuarto: Hay tres frases cortas que sacarán tu vida adelante: "No he sido yo", "Oh, buena idea, jefe", "Estaba así cuando llegué". (Homer Simpson, Responsable de seguridad nuclear)

A los 12 años, Milton Ericksson cayó enfermo de poliomielitis. Diez meses después de contraer la enfermedad, oyó a un médico decir a sus padres: «Su hijo no pasará de esta noche»

Ericksson oyó el llanto de su madre. «A lo mejor si paso de esta noche, mamá no sufrirá tanto», pensó. Y decidió no dormir hasta el amanecer.

Por la mañana gritó: «¡Mamá! ¡Sigo vivo!».

La alegría en la casa fue tanta, que a partir de entonces, decidió aguantar siempre una noche más para aplazar el sufrimiento de sus padres.

Murió en 1990, a los 75 años, dejando tras de sí una serie de libros notables sobre la enorme capacidad del hombre para vencer sus propias limitaciones.

En un día como hoy si alguien se merece el aplauso por su valor y resistencia, como la historia de Ericksson que cuenta Paulo Coelho, esos son todos los que tienen en su cuerpo el maldito virus, entre los que tengo el placer de contar con excelentes amigos, y lo que es mejor, excelentes personas.

Va por vosotros.