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  514. Martes, 22 Marzo, 2005

 
Capítulo Quingentésimo decimocuarto: "Cerrado por defunción del dueño" (pintada realizada en semana santa sobre la pared de una iglesia)

Pues bien, se empeñan, se empeñan y al final lo han conseguido.. a pesar de mi inmenso amor al trabajo, por todos conocido, voy a sacrificarme yéndome unos días de vacaciones.

Decía John Lennon, que la vida es aquello que se nos escapa mientras estamos ocupados en otras cosas...

Pues vamos a procurar que no se nos escape.

Así pues y como feliz, lo que se dice feliz, sólo pueden ser los tontos, durante la próxima semana pocos van a ser tan rematadamente tontos como yo.

Y no quisiera yo estar una semana entera ausente sin dejar una de esas, tan habituales como educativas, recomendaciones, "marca de la casa", con las que entretenerse estos días:

Chupar los dedos gordos de los pies ajenos.

Que me he enterado yo que los masajes eróticos orientales empiezan, a menudo, precisamente por los pies, y en los burdeles de muchos países asiáticos ofrecen como una de las mejores especialidades, la succión del dedo gordo de las extremidades inferiores.

Los expertos en este arte pueden llevar al cliente al orgasmo.

Además bien mirado, y en el caso de que uno sea aficionado al onanismo, se pueden matar dos pájaros de un tiro; nada mejor que una práctica lo más abundante posible de tan curioso método, para mantenerse en plena forma.

Por probar...

Hasta el próximo jueves 31 de marzo.