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  533. Martes, 26 Abril, 2005

 
Capítulo Quingentésimo trigésimo tercero: "La ciencia suele estar en números rojos: nunca resuelve un problema sin crear otros diez". (George Bernard Shaw, 1856-1959, escritor irlandés)

No sé, no acabo de ver yo muy claro esa manía que parece que les ha entrado a los que mandan con lo de prohibir fumar a toda costa.

Al fin y al cabo, la historia está llena de cosas que eran muy peligrosas para la salud y al final resultaron todo lo contrario.

Los médicos del siglo XVI creían, por ejemplo, que el agua, sobre todo caliente, debilitaba los órganos y dejaba el cuerpo expuesto a los aires malsanos, y que si penetraba a través de los poros podía transmitir todo tipo de enfermedades.

Incluso extendieron la idea de que una capa de suciedad protegía contra las enfermedades y que por tanto el aseo debía realizarse siempre "en seco", sólo con una toalla limpia para frotar las partes visibles del organismo.

Un texto médico del siglo XVII, que contaba con todas las bendiciones oficiales lo dejaba perfectamente claro:

 "los niños se limpiarán el rostro y los ojos con un trapo blanco, lo que quita la mugre y deja la tez y al color con toda su naturalidad. Lavarse con agua es perjudicial para la vista, provoca males de dientes y catarros, empalidece el rostro y lo hace más sensible al frío en invierno y a la resecación en verano".

Con semejantes antecedentes científicos, como para fiarse de la ciencia prohibiendo cosas..

Y no, no he fumado nunca..