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  573. Viernes, 24 Junio, 2005

 
Capítulo Quingentésimo septuagésimo tercero: "Si todos los habitantes del planeta dejáramos de respirar apenas por una hora, el efecto invernadero ya no sería un problema" Jerry Adler, 1946, actor estadounidense)

No tengo nada en contra de los temas del "corazón", muy al contrario, me divierten, me cuentan cosas que ignoro de una parte "distraída" de la sociedad y hasta me sacan de algunas dudas que de otro modo serían difíciles de solucionar.

Aunque también, lo reconozco, otras me meten en verdaderas confusiones porque nunca sé hasta donde llega la verdad y la mentira y dónde empieza la una y acaba la otra.

Al menos una cosa es segura, por más que pocos lo reconozcamos, no soy el único que se queda aplastado en el sofá viendo como se exageran, sin el menor pudor, los líos de cama del primo del cuñado de uno que vio de lejos a uno que una vez estuvo con el hermano de no sé quien.

Si sólo fuera yo el "vidente" de tales asuntos ya los hubieran quitado, que nadie está por la labor de perder dinero. Y si así fuera, ni "teles" ni revistas, ni ninguno de sus satélites y allegados perdería el tiempo ocupándose de estas ñoñerías.

Otra cosa es que alguien se pueda tomar estas cosas en serio. Uno puede participar en el espectáculo por un simple entretenimiento, lo demás, lo de creérselo ya es una cuestión de fe, y fe, precisamente fe, no es algo que a la mayoría nos sobre.

Y siempre ha sido así, cuentan que en los años cuarenta y en plena "sequía", un cura de pueblo predicaba a sus feligreses:
"- Hermanos míos: tened fe. La fe mueve montañas, la fe lo puede todo. Si tenéis fe todo se arreglará. El próximo jueves a las siete de la tarde habrá una función religiosa para impetrar la lluvia. Si tenéis fe, Dios os oirá"

Al jueves siguiente se celebró la ceremonia a la que asistió todo el pueblo. El cura subió al púlpito:

"-Hermanos: os dije que la fe lo podía todo, pero veo que no tenéis fe suficiente. Hemos venido para pedir la lluvia al Señor y ninguno de vosotros ha traído paraguas"

Pues eso, participar (a falta de otra cosa mejor que hacer para matar el rato -y que cueste menos trabajo-), participo.

Pero lo de "creérmelo".. ya es harina de otro costal. Hasta el lunes.