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  583. Viernes, 22 Julio, 2005

 
Capítulo Quingentésimo octogésimo tercero: "Si el sexo es tan natural, ¿por qué hay tantos libros sobre cómo practicarlo?" (Bette Midler, 1945, actriz estadounidense)

Alternativas viajeras para salir de este Madrid " destapado" al que hace poco Danny deVito definía como "una ciudad muy bonita, pero espero que pronto encuentren el tesoro". Dos.

Escapadita unos días por Papúa Nueva Guinea, los suficientes como para podernos "empapar" de la cultura milenaria de sus pueblos y participar de forma plena en algunos de sus ancestrales ritos. Única manera de conocer la cultura de un pueblo.

La mayoría de las tribus de la zona creen que los hombres son hombres por su semen y que la mejor forma de obtenerlo es "succionarlo" de alguien que disponga de reservas del mismo, especialmente si es extranjero.

Consecuencia de tan "emprendedora" forma de pensamiento: la felación como un ritual que los nativos se "empeñan" en practicar con los visitantes a la mínima ocasión.

Como destino especialmente recomendado convendría destacar una visita, cultural por supuesto, a la tribu de los "Sambias" aunque sólo sea para "impregnarse" de su especial y complejo "ciclo de iniciación".

Al llegar a la pubertad, los adolescentes "sambias" son separados de sus madres para ser llevados a una especie de poblado "alternativo" en el que vivirán todos juntos hasta cumplir los 25 años, edad ésta en la que deberán casarse y tener hijos demostrando así que han alcanzado la virilidad.

La organización en esta convivencia es simple. Durante sus primeros siete años los más pequeños realizan continuas felaciones a sus mayores (cuantas más veces al día, mejor) y, muy especialmente, a todos los que tengan el detalle de hacerles una visita. Piensan que tragar semen es la única manera de llegar a ser un hombre

Después de esos primeros siete años y hasta que cumplan los 25 y se casen, serán ellos los que, en un gesto de generosidad que les honra, se conviertan en los "dadores" capaces de convertir a la nueva generación en unos verdaderos "sambias".

Voy a sacar un billete. Hasta el martes.