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  593. Jueves, 25 Agosto, 2005

 
Capítulo Quingentésimo nonagésimo tercero: "Cuando la idea de algún placer sacuda tu imaginación, simplemente haz un cálculo entre la duración del placer y la del arrepentimiento que seguramente le seguirá" (Epiceto, 50-125, filósofo romano)

Por mucha "autoestima" que derrochemos y mucho que nos queramos, el concepto que tenemos de nosotros mismos también se crea desde fuera por las opiniones y los comentarios que hacen de nosotros los demás.

Siempre, por supuesto, que las "susodichas" opiniones, tengan un mínimo sentido común... y nos importen.

Tras una mala tarde en Las Ventas, el torero Rafael Gómez "El Gallo", (1882-1960) escuchó tantos abucheos que le preguntó a un mozo:

- Oye, ¿qué decían de mí?
- Maestro, hubo división de opiniones, pero de usted nadie dijo "na" malo.
- Pues yo he "oío" palabras "mu" gruesas...
- Cierto, pero "" de eso era contra "usté. Unos se referían a su "mare" y otros al "pare" de "usté", maestro, pero de "usté", nadie dijo "na".

Últimamente (y no tanto) algún saladillo humorista se dedica a amenizar estos comentarios con su original prosa. Desde luego, cada uno es muy libre de perder el tiempo como mejor le plazca, pero como decía Góngora:

"Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías, mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno, y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente. Y ríase la gente
".

Dicho en "Román paladino": ni puñetero caso, vamos.