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  594. Viernes, 26 agosto, 2005

 
Capítulo Quingentésimo nonagésimo cuarto: "Tomar la resolución de tener un hijo es algo trascendental. Se trata de decidir tener para siempre a tu corazón vagando fuera de tu cuerpo." (Elizabeth Stone, 1811-1886, escritora estadounidense)

Se está poniendo de moda en los Estados Unidos y eso significa que dentro de nada llegará aquí. Es el "rekindling", palabra inglesa que significa algo así como buscar a esos antiguos "amores" de los que uno no volvió a saber nada en años y convertir esos "reencuentros" en unos cortos, pero muy intensos, intercambio de fluidos.

La idea no deja de tener su gracia aunque para los que durante la época de solteros fuimos unos pendones desorejados, la cosa puede acabar en overbooking a poco que aparezcan una mínima parte de "biblicos"conocidos.

Pero para todo hay solución. A ver, con un rekindling mal planeado y poniéndonos en el peor de los casos uno puede acabar citándose con tres ex-amantes a la misma hora -y en el mismo sitio- llevando sólo los habituales dos preservativos de guardia.

Pongamos un término medio: que de los cuatro, dos sean pasivos y dos activos (algo que nos sirve igual si habláramos de dos mujeres y dos hombres y así todos contentos) ¿Cómo hacer entonces para que cada uno guarree al menos una vez con cada uno ¡siempre de forma segura! teniendo en cuenta que sólo hay dos preservativos y no es muy conveniente que el mismo "toque" algunos sitios después de haber "tocado" otros distintos antes?

Pues por difícil que parezca, se puede.

El primer ex-amante -activo- se pone los dos condones, uno sobre el otro. Después de copular con uno de los pasivos, acaba, se quita el condón externo y, con el condón interno, empieza a guarrear lúbricamente con el segundo pasivo.

Por ahora y para empezar, ya tenemos tres satisfechos.

El segundo ex-amante activo se pone el condón externo que se quitó su compañero y copula con el primer pasivo. Mientras, el primer activo acaba de guarrear con el segundo pasivo, se quita el condón interno y se lo pasa al segundo activo que puede guarrear con toda tranquilidad con el segundo pasivo.

Y todos tan satisfechos sin ningún riesgo.

De todas formas como dicho así sé que es difícil de entender (aunque "in situ" la cosa no es tan complicada, -eso me han contado- ), yo animo a ponerlo en práctica este fin de semana. Por un mero interés educativo, naturalmente.

Hasta el lunes.