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707. Lunes, 20 febrero, 2006

 
Capítulo Septingentésimo séptimo: "La felicidad humana está compuesta de tantos ingredientes, que siempre falta alguno" Jacques Bénigne Bossuet, 1627-1704, escritor francés)

Según una encuesta dirigida por Carlos Malo de Molina sobre la sexualidad de los españoles, el 80% de la población vive o querría vivir en pareja, lo cual deja bien clarito que la convivencia con otra persona es el estado deseable para una inmensa mayoría de la gente.

Pero tampoco hacen falta estudios psicológicos profundos para saber que el origen de la mayor parte de los sufrimientos de las personas son, precisamente, las relaciones de pareja.

Vamos que ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, que decía la canción. Y es que la convivencia es dura, muy dura y las razones por las que se puede venir abajo son tantas que intentar controlarlas todas solucionarlas es prácticamente imposible.

Y no lo digo yo, lo dice un estudio de la universidad de Louisville dirigido por un tal Michael Cunningham: son precisamente las pequeñas manías que tiene inconscientemente cada uno de los miembros de la pareja las que con más frecuencia acaban convirtiéndose en conductas "destructoras" de una relación.

Entre ellas -y según el estudio- destacan tres: hurgarse la nariz, usar sobrenombres que pongan en ridículo al otro ante terceros y llevar demasiado equipaje en vacaciones.

Ahora entiendo esa noticia que dice que después de ocho años juntos, una mujer iraní ha pedido el divorcio a su marido porque el hombre llevaba más de un año sin ducharse y no logro entender la otra afirmando que un alemán tarda de media siete días en cambiarse de calzoncillos. Vamos, entiendo que tarden en lavárselos tanto como les de la gana, lo que no entiendo es porqué no están todos divorciados ya.

Tampoco le busquemos mucho sentido, es lunes.