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789. Jueves, 29 junio, 2006

 
Capítulo Septingentésimo octogésimo noveno: "El trabajo endulza en todo momento la existencia, pero no a todos les gustan los dulces." (Richard Hugo.1923-1982, escritor norteamericano)

Con el mucho sueño puesto, muy puesto, después de inaugurar anoche por chueca la semana del orgullo (sí, lo sé, sé que nadie lo había intuido hasta ahora... pero ya no puedo más, la culpa me puede y necesito confesarlo: yo soy uno de "esos degenerados". Sorprendidos ¿ehhhh?) me sigue rondando por la cabeza la misma pregunta, una y otra vez, una y otra y otra vez: ¿pero qué les dan de comer a los señores de ahora para estar así..? Ayyyyy, si con tanto giro de cabeza, tío va, tío viene, parecía mismamente la niña del exorcista.

¡Tantos hombres y tan poco tiempo!

Y ya. Hoy es mi último día antes de empezar con la primera tanda de unas merecidas vacaciones. Serán, por no perder la costumbre, tipo cerdo: comer, dormir y retozar.

Por cierto, cada vez es más complicado planificarlas para arañar días al calendario. Encajar las fechas para que las fiestas del verano coincidan con los periodos de trabajo, evitando que los fines de semana entren en el cómputo, cada vez se está poniendo más complicado. Como esto siga así va a resultar que "no trabajar", va a acabar costando trabajo. El colmo.

Vuelvo el 10 de julio, lunes. A la fuerza ahorcan. Hasta entonces.