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975. Lunes, 21 mayo, 2007

 
Capítulo Noningentésimo septuagésimo quinto: Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser" (William Shakespeare 1564- 1616, escritor inglés)

Hace casi un año apareció por aquí un post que contaba la historia de tres aburridos madrileños dedicados durante un caluroso verano a intentar (por cierto con bastante éxito) poner en circulación unos sellos, de apariencia completamente normal, pero dedicados a los motivos más que inverosímiles que uno pudiera imaginarse.

No fueron los únicos. Desde el año 2001 y, al menos, hasta el 2004, se llegaron a poner en circulación un buen número de sellos "caseros", la mayoría "aceptados" sin ningún inconveniente por un organismo oficial: Correos. Naturalmente nada más lejos en la intención de sus autores que realizar un fraude. Simplemente se trataba de comprobar hasta que punto el experimento podía o no tener éxito. Por eso, fueron anotando concienzudamente el trayecto de cada uno de los sellos domésticos puestos en circulación, así como las unidades que hacían de cada uno, el número de ellas que se enviaban y cuantos acababan llegando a a su destino. O lo que es lo mismo.. cuantos se les podían "colar" a Correos de una forma descarada. El resultado no pudo ser más curioso.

- Durante el primer año del experimento, el 2001, se hicieron 4 series:




- En el 2002 se pusieron en "circulación" 8 series:




- En el año 2003 nada menos que 10:



- Y ya, en el 2004, otras 4:



Y aunque los sellos de las imágenes están miniaturizados (problemas de espacio) tengo las fotos de todos y cada uno de ellos a su tamaño original. Por si alguien tiene interés en verlos más de cerca.