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1090. Martes, 11 diciembre, 2007

 
Capítulo Milésimo nonagésimo: "No olviden ustedes que los enfermos pueden curarse gracias al médico, sin el médico o a pesar del médico", (Santiago Ramón y Cajal, 1852-1934; médico español)

La finalidad de poder elegir entre diversas voces aquella que más se ajuste a la idea que queremos comunicar en cada momento es, sin duda, una de las propiedades fundamentales que caracterizan el buen uso de la lengua. La propia Academia deja bien claro el significado de trabajo:

Y por si no quedara suficientemente claro da como sinónimos, es decir palabras de significado igual o semejante a trabajo: "... esfuerzo, carga, tormento, pena, penalidad, martirio, padecimiento, batalla, lucha, pugna.."

¿Por qué se han empeñado durante tanto tiempo en contarnos que trabajar es algo bueno, que dignifica a la persona, que es una bendición? Claro que eso, siendo muy grave, no es lo peor, por increíble que parezca y más pruebas irrefutables que les presentes, algunos desafían cualquier lógica y lo siguen pensando.

Y hasta presumen de ello.

Desde luego, uno respeta todas las opiniones, pero hacer apología del sufrimiento -al menos sin que exista sexo por medio-... ¡qué difícil es de entender!

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