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1043. Viernes, 28 septiembre, 2007

 
Capítulo Milésimo cuadragésimo tercero: "Cuando Paris tiene que mear, Paris tiene que mear" (Paris Whitney Hilton, 1981; ? estadounidense)

Próstatas aparte, la mayoría de las consultas que reciben los urólogos españoles están relacionadas con el tamaño del pene. Y no por su presunta abundancia precisamente.

Lo sangrante del caso es que más de un 44% de estos preocupados "consultantes" no sólo no tienen ningún problema con su tamaño sino que, encima, poseen un pene cuya longitud es superior a la media. Que, por si alguien no está muy puesto en tan sensible tema, en España se sitúa sobre los 13, 5 centímetros.

Una lógica consecuencia no ya sólo (aunque sobre todo) de la nula educación en los colegios, sino de la cantidad de amigos fantasmas con los que no tienes más remedio que intercambiar medidas -venga o no a cuento-, o de creerse que los protagonistas de las películas porno están elegidos en función de sus conocimientos en física cuántica.

A lo que iba. Que ya está bien, que no es normal, que no se puede hacer perder el tiempo así a los pobres y honrados trabajadores del gremio urológico. Que tiene que ser muy duro escuchar cada mañana a unos cuantos quejándose de lo poco que le abulta lo suyo -mientras además te lo están enseñando- cuando resulta que el de él es, la mayoría de las veces, bastante más pequeño.

Debe de ser duro aguantar semejante suplicio. No deberíamos olvidar que los urólogos también tienen su corazonzito, que también son personas humanas.. por mucho que sea gente que lo único que hace es pasarse el día tocándoles las pelotas al personal. Y cobrando por ello.

Hasta el lunes.

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