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1113. Jueves, 24 enero, 2008

 
Capítulo Milésimo centésimo decimotercero: "La más larga caminata comienza siempre por un paso (proverbio hindú)

Así como los pies tienden a permanecer unidos toda la vida, los calcetines son propensos a separase. Pocos serán los que permanezcan juntos más allá del tercer lavado. Hoy, en peluche práctico, conscientes de la situación por la que pasa el planeta, algunas ideas para reutilizar el calcetín que se ha quedado con nosotros.

Premiemos su fidelidad haciendo que se sienta útil.

Como cinta para el pelo, como pasamontañas, como collar de perro, como calentador a la hora del aerobic, como tapón de bañera, como trapo de cocina, como preservativo de emergencia (cuidado, sólo función decorativa-engañabobos), como vendaje de emergencia, como ambientador (recubriendo con él una bombilla encendida se potencia el aroma que ya pudiera contener de una forma considerable), como guante, como aislante (colocándolo en las rendijas de las puertas evita que se meta el frío), como colador de tela (conviene que no esté recién lavado, puede mejorar el líquido a colar), como antinflamatorio (colocándolo con varios cubitos en el congelador sustituye perfectamente a la bolsa de guisantes ante una emergencia), como recipiente para guardar ajos y cebollas (al fin y al cabo ya están acostumbrados a olores fuertes), como bolas antiestrés (rellenándolos de arroz o semillas), como marioneta, como pelota para distintos tipos de deporte, como papel de culo de emergencia, como envoltorio de un regalo...

...las posibilidades son ilimitadas.

¡Ah! sí, claro, y como elemento erótico, también. Pero se me están ocurriendo tantas cosas para las que podría servir un calcetín en los momentos coitales que mejor lo dejo aquí, no sea que tengamos algún disgusto. Y ya nos tienen bastante censurados en demasiados sitios.

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