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1123. Jueves, 7 febrero, 2008

 
Capítulo Milésimo centésimo vigésimo tercero: "Imagina y vencerás” (proverbio chino)

Cuando me enteré hace un par de años de la idea aplaudí hasta con las orejas. Un grupo de creadores había realizado una colección de batas de médico. En principio estaban sólo diseñadas para esos payasos de profesión que visitan a los niños enfermos en los hospitales. Sin embargo, pensaba yo, que dado que ambas profesiones se parecen como dos gotas de agua, y que la mayoría de las veces resulta casi imposible distinguir si estás hablando con un médico o con un payaso, la globalización acabaría por triunfar, desaparecería para siempre el aburrido y amorfo blanco de las batas médicas y se daría paso al exclusivo glamour que -a la fuerza- tiene que desprenderse cada vez que uno recete algún antihemorroidal vestido de Victorio & Lucchino.







Sigo a la expectativa. No pierdo la esperanza. Pero por ahora parece que la única manera de distinguir a un médico de un payaso va a seguir siendo por el color de su bata.

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