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1128. Jueves, 14 febrero, 2008

 
Capítulo Milésimo centésimo vigésimo octavo: "Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella" (Seneca, 4 a.C. - 65 d.C.; filósofo romano)

San Valentín. No todos estamos en disposición de expresar correctamente los movimientos de nuestro corazón, sobre todo cuando éstos aspiran a ser correspondidos o pretenden encender los de la pareja.

Es lógico, bastante tenemos la mayoría con querer y ser queridos; sólo faltaría que, encima, tuviésemos que aprender retórica.

Por eso, igual que antes abundaban los manuales para aprender a escribir cartas de amor, hoy se pueden encontrar en la red miles de ellas listas para convertir el exceso de sentimentalismo y la cursilada, en toda una declaración de amor personalizada en exclusiva. Y sólo con cambiar el nombre del encabezamiento. El problema es decidirse por alguna.

Asunto arreglado. No ha sido fácil, pero por fin he encontrado la carta de amor perfecta, la mejor carta de amor escrita en mucho tiempo para expresar los más íntimos sentimientos en un día como el de hoy:


¿Cómo podría alguien no rendirse a quien es capaz de escribirte cosas así?

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