. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

1129. Viernes, 15 febrero, 2008

 
Capítulo Milésimo centésimo vigésimo noveno: "Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas. (Proverbio inglés)

Como casi todos buscan el placer en el sexo. Por eso, y como la mayoría de las veces quedan insatisfechas con las cópulas que realizan con sus parejas, -ellos suelen concluir su actividad sexual en apenas treinta segundos-, ellas acabarán consiguiendo el orgasmo a fuerza de mover sus músculos perivaginales como si fueran un puño, en lo que es una masturbación en toda regla.

La única diferencia entre la vida sexual de las elefantas y las de muchas mujeres es que las paquidermas pueden disponer, aunque sólo sea durante esos míseros treinta segundos, de un pene que puede llegar a pesar hasta los cuarenta y cinco kilos.

Tamaños -que no tenemos- aparte, la única diferencia entre la vida sexual de los elefantes y la de muchos hombres es.. es.. es..

A ver si este fin de semana se me ocurre alguna. Hasta el lunes.

,