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1147. Miércoles, 12 marzo, 2008

 
Capítulo Milésimo centésimo cuadragésimo séptimo: "Al fin y al cabo, mañana será otro día". (Lo que el viento se llevó, Victor Fleming)

El mundo está lleno de lugares en los que es posible aprender, sorprenderse con lo menudo y con lo grandioso o quedarse embobado; tocar, andar, subir, encontrase y perderse. Y para disfrutarlos no hace falta haber asistido a sesudas conferencias sobre el producto interior bruto del país a visitar, ni haber consultado enciclopedias empapándose de su renta agraria. Basta con tener los ojos muy abiertos y, sobre todo, no cerrar nunca la mente. Lo demás viene solo.

Las próximas dos semanas estaré por Egipto. Intentaré distraerme, cambiar de aires, conocer, dentro de lo que pueda, su esencia y, sobre todo, aprender.

Aprovechando una nueva utilidad de blogger voy a dejar el piloto automático para que salte una entrada al azar cada día durante los próximos doce.

Vuelvo el martes 25. Hasta entonces.

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