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1229. Lunes, 11 agosto, 2008

 
Capítulo Milésimo ducentésimo vigésimo noveno: “No hay ninguna satisfacción en ahorcar a un hombre que no se oponga a ello" (Bernice Buresh, 1955; escritora estadounidense)

Sábado de celebración matrimonial (ajena, por supuesto). Una pregunta algo tonta anda desde entonces rondando por mi cabeza.

¿Sabrán las emperifolladas señoras y/o señoritas que asisten habitualmente a bodas bautizos y/o comuniones varias, que la "Ordenanza de Mancebías" de 1621 exige el uso de mantilla negra como "uniforme de trabajo" para todas las señoras y/o señoritas putas en el ejercicio de su profesión a fin de distinguirlas convenientemente del resto de señoras y/o señoritas "honradas"?

¿Por qué al poco tiempo de dictarse la susodicha ley sobre la susodicha prenda se puso tan rápidamente de moda entre todas las mujeres españolas, independientemente de la profesión que ejercieran? ¿Querrían insinuar algo?

Es lunes y de agosto. Ni caso. Es más, ¿hay alguien ahí?