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1280. Viernes, 24 octubre, 2008

 
Capítulo Milésimo ducentésimo octogésimo: “Se llega más lejos con una palabra amable y una pistola, que sólo con una palabra amable". (Robert de Niro, en Los Intocables de Elliot Ness, Brian de Palma; 1977)

Anatómicamente el pene no es más que un simple tubo formado por dos mitades, mitades que, además, nunca son iguales. Esta asimetría hace que la mayoría tengan una ligera desviación en cualquier dirección: hacia arriba, abajo, a derecha o a izquierda.

Naturalmente las utilidades básicas de este tan apreciado tubo son más que conocidas por todos, (o por casi todos), lo que a buen seguro ya no es tan conocido, son las utilidades alternativas que algún gracioso ha hecho del tubito en cuestión. No del suyo, claro, sino del de los demás.

El faraón Menopto que reinó, como faraón que era, en Egipto, más o menos por el año III a. de C., tras vencer a sus enemigos los sirios, mandó cortar más de 13.000 (trece mil) penes, trofeo que exhibió para demostrar su gran victoria.

Y como hay que aprovecharlo todo, -especialmente ahora que estamos en crisis- el sultán Key Coubat I de los Selyúcidas, una importante dinastía turca de Oriente Próximo, que gobernó el oriente musulmán por los siglos XI y XII, ha pasado a la historia por fabricar 300 tiendas de campaña para su ejército con los escrotos de 30.000 enemigos capturados en la batalla.

Y luego dicen que lo del reciclaje es un invento moderno... Hasta el lunes.