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1310. Miércoles, 10 diciembre, 2008

 
Capítulo Milésimo tricentésimo décimo: "Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria" (Mahatma Gandhi, 1869-1948, líder del nacionalismo indio)

Aunque los incas no tenían un sistema de escritura tal y como lo entendemos hoy, disponían de un eficaz sistema de registro conocido como quipu, término quechua que significa nudo. Los quipus eran cuerdas de algodón (y en ocasiones de lana) anudadas que los soberanos incas utilizaban para supervisar y controlar los impuestos, la población, la actividad militar y la economía. Además de contener información estadística, los quipus eran también instrumentos para conservar relatos, mitos, poemas y la historia de su pueblo.

Las personas responsables de codificar y descodificar la información eran conocidos con el nombre de quipucamayoqs (“hacedores de nudos”), y había equipos de mensajeros que transportaban raudos los quipus de una ciudad a otra, llegando a cubrir hasta 240 kilómetros en un día. El color, el tipo de nudo y su ubicación en la cuerda eran factores significativos en la interpretación de los mensajes. Por ejemplo, el rojo se refería al ejército y el blanco indicaba paz.

Con la conquista española, sólo un puñado de quipus sobrevivieron al ser considerados por los sacerdotes católicos obra del demonio.

Mira que me ha recordado a mí esta historia de los quipucamayoqs a la de los actuales curritos que se dedican a la informática (a los que va dedicado expresamente -y por petición- esta entrada). Salvo por el final...

Por ahora.