. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

1322. Viernes, 9 enero, 2009

 
Capítulo Milésimo tricentésimo vigésimo segundo: "El peor pecado contra la mente humana es creer cosas sin evidencias" (Thomas Henry Huxley, 1825-1895; biólogo británico)

Por culpa de las almohadillas cartilaginosas existentes en la columna vertebral que se van comprimiendo según transcurre el día, cualquier persona es 1 centímetro más alta por la mañana que por la tarde. Como mínimo.

Pues por alguna extraña razón, la gran mayoría de las mujeres y de los hombres se empeñan en tener una primera cita (justo la que pudiera o pudiese cambiarle la vida) precisamente a la hora en que son más bajitos. Y luego venga a ponerse zapatos de tacón imposible y alzas disimuladas para aparentar lo contrario.

No somos lógicos.