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1358. Lunes, 2 marzo, 2009

 
Capítulo Milésimo tricentésimo quincuagésimo octavo: “Por más aguda que sea nuestra vista jamás podremos vernos la espalda” (Proverbio chino)

Ni inglés ni leches, en un mundo cada vez más globalizado el sentido práctico se impone. Ahora lo que triunfa es la señalética, una herramienta de comunicación que no es precisamente nueva (los egipcios ya trasteaban con jeroglíficos y los chinos construyen su lengua mediante pictogramas) pero que gracias a su esquematismo, a su vocación universal y, sobre todo, a su demostrada utilidad, está más en auge que nunca. ¿Cómo íbamos a poder salvarnos de morir por un pisotón de elefante en Holanda sin la correspondiente señal que nos avisara del peligro? ¿O cómo íbamos a evitar atropellar a una familia completa de las muchas que deben cruzar andando por las carreteras de California si nadie nos avisara antes? Sería el caos.