. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

1363. Lunes, 9 marzo, 2009

 
Capítulo Milésimo tricentésimo sexagésimo tercero: "Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla" (Kung-Fu-Tsé -Confucio-, 551-479 a.C.; filósofo, legislador y estadista chino)

La ceguera fue uno de los males más extendidos en la Edad Media debido, sobre todo, a la falta de higiene de quienes sufrían enfermedades venéreas.

Es decir, que la mejor manera de evitar la ceguera, al menos en aquella época, era haciéndoselo (única y exclusivamente) con uno mismo. Justo lo contrario de lo que se empeñaban en contar.

Yo creo que lo hacían a propósito.