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1414. Martes, 2 junio, 2009

 
Capítulo Milésimo cuadringentésimo decimocuarto: "El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va". (Antoine de Saint-Exupery, 1900 - 1944; escritor francés)

Es fácil de comprobar: cualquier conductor tarda mucho menos en aparcar si encuentra un solo sitio para hacerlo que si se tropieza de golpe con el aparcamiento medio vacío. Tomar una decisión cuesta; poder elegir implica poderse confundir, o al menos la posibilidad de no tomar la mejor, y eso, teniendo en cuenta que nos pasamos la vida dudando de todo, no deja de ser un problema.

Sólo fui a comprar un simple yogur pero acabé con dolor de cabeza. Que yo recuerde -y seguro que se me olvidan unos cuantos-, había desnatados, semi-desnatados, artesanos, enriquecidos, después de la fermentación, griegos, líquidos, batidos, con trozos de frutas, con puré de frutas, con cereales, azucarados, edulcorados, más cremosos, nada cremosos, con bifidobácterias, con lactobacilus.... A ver quien es el listo que sin haber hecho un master en yogures es capaz de decidirse a la primera. Al final mi idea de poner unos vasitos de yogur en plan probadores -al estilo de las colonias- para que se puedan probar antes de comprar va a ser la mejor solución.

Y ya de paso que lo hagan también con los hombres, nos evitaría un montón de problemas al tener que decidir entre los que hay cuando queremos quedarnos con alguno. Al fin y al cabo hay tanta variedad de ellos como de yogures. Por lo menos.