. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

1428. Martes, 23 junio, 2009

 
Capítulo Milésimo cuadringentésimo vigésimo octavo: “No hagas hoy lo que puedas dejar de hacer también mañana. (Fernando Pessoa, 1888 - 1935; escritor portugués)

Nunca me han caído bien los franceses. Un pueblo que inventó el francés, pero que lo habla más que de lo que lo practica, no puede ser muy de fiar. Si a eso añadimos que su monumento nacional es la Torre Eiffel, una torre que, la mires por donde la mires, sólo es importante por ser grande pues... porque, a ver, no nos engañemos: ¿qué sería la Torre Eiffel si fuese más pequeña?... un simple andamio.

Aunque si algo retrata el carácter de este pueblo son algunas de las palabras que usan. Por ejemplo, al retrete (meadero) le llaman toilette... bien. Pero ¿qué ponen los franceses en sus frascos de colonia?... Eau de toilette.

Así, dejando claro su contenido. Al menos no engañan a nadie.

Necesito vacaciones ya.