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1377. Martes, 31 marzo, 2009

 
Capítulo Milésimo tricentésimo septuagésimo séptimo: El sol, el agua y el ejercicio conservan perfectamente la salud de las personas que gozan de una salud perfecta” (Noel Clarasó, 1899-1985; escritor español)

Era común entre las mujeres de la época isabelina, beber orina de perro cada mañana para mejorara el cutis. Además, y antes de irse a la cama cada día, comían barro para provocarse la enfermiza palidez tan de moda en la época.

Seguro que les daba un excelente resultado... y seguro que la materia prima les saldría barata (más incluso que las cremas del Mercadona) pero no sé yo si el esfuerzo les compensaba. Claro que todo es acostumbrarse. Lo que no sé es de qué se quejan ahora.

Y hoy cae otro mes... ¿No pasan ahora los días mucho más deprisa que cuando éramos más jóvenes? !Mala es la vejez pordios!