. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

1569. Martes, 2 marzo, 2010

 
Capítulo Milésimo quingentésimo sexagésimo noveno: “El ojo del culo es mucho más necesario que los de la cara, porque sin estos se puede vivir” (Francisco de Quevedo, 1580 - 1645; escritor español)

A medida que la historia avanza, el ser humano realiza proezas cada vez más dignas y memorables.

Mlle. Dobois, actriz (de teatro), señorita que inspiró al Marqués de Sade para el personaje de Saint-Ange, en La filosofía del tocador, yació con 16.527 hombres (todos ellos debidamente registrados en su diario personal) en los 20 años en los que permaneció activa. Una leyenda para su época.

Pero un juego de niños (de niñas más bien) comparada con Lisa Spar, también actriz (aunque de otro género) que tiene el record mundial femenino –hasta ahora- para la mujer que ha interactuado -bonita palabra- con más hombres en un sólo día: 919, casi uno por minuto contando los descansos de ella.

La humanidad avanza, los retos se van superando. Hasta los que parecen imposibles.