. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

1645. Martes 29 junio, 2010

 
Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo quinto: "Voy a dar un pronóstico: puede pasar cualquier cosa" (Ronald Atkinson, 1939; entrenador de fútbol británico)

Se ponen pesados con el fútbol. Hoy dicen que hay más, y que es (otra vez) el (enésimo) partido del siglo y -¡por supuesto!- el más-decisivo-y-trascendental-del-mundo-mundial-porque-nos-lo-jugamos-todo. Como siempre.

Parece que si no demuestras cierta alegría por el asunto eres un bicho raro. Bueno, vale, pues si no puedes vencer al enemigo únete a él. Hay solución, ya está todo inventado.









Y así nadie notará los (en mi caso seguros) bostezos.

Podemos.