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1646. Miércoles, 30 junio, 2010

 
Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo sexto: "¿Qué es la esperanza? Nada, salvo el colorete en el rostro de la existencia" Lord Byron, 1788-1824; poeta inglés)

Uno tiene todo el derecho del mundo a creérselo (al fin y al cabo la esperanza -una puta vestida de verde que decía elmaki- fue lo único que le quedó a Pandora para repartirnos) pero, ¿por qué en las películas la gente encuentra tan rápido al amor de su vida?

Cuanto más solo está el protagonista, cuanto más melancólico pasea por un parque en otoño y cuanto más ensimismado esté en sus pensamientos.. ¡hala! más fácil encuentra a su media naranja... dulce, fiel, interesante.. Una mirada, un beso... y boda. !Zas!, en toda la boca.

Luego uno se va a la realidad y el tortazo es de los de los gordos, por más que uno se arregle como si fuera a hacer la primera comunión, por más sonrisa de anuncio que pongas en la barra del bar, por más conversación interesante que sueltes sobre lo extraño –por no decir otra cosa- que te resultó el capítulo final de perdidos, la mayoría, al final de la noche, los únicos cuerpos de los que pueden disfrutar son los que anuncian el abdominaizer de la teletienda.