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1787. Miércoles, 16 marzo, 2011

 
Capítulo Milésimo septingentésimo octogésimo séptimo: “!No te rías de la tontería de los demás! Puede representar una oportunidad para ti”. (Winston Churchill, 1874- 1965; político británico)

Las primeras escaleras mecánicas despertaron recelo entre los usuarios. Para demostrar que eran seguras, las empresas fabricantes recurrían a contratar empleados (el primero, en 1911, se llamaba Bumper Harris) para que estuvieran subiendo y bajando por las mismas durante toda la jornada laboral. La idea triunfó.

Camas de agua, sillones ergonómicos, asientos reclinables con masaje incorporado, sofás anatómicos, almohadas rellenas de latex de última generación, colchones que se adaptan a las curvas del propio cuerpo… la lista de cosas que un servidor podría probar y para las que, además de la vocación, se considera sobrada y cualificadamente preparado, es infinita. Para que luego digan que en cuestiones de trabajo soy exigente.