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1789. Viernes, 18 marzo, 2011

 
Capítulo Milésimo septingentésimo octogésimo noveno: "Somos lo que hacemos, sobre todo lo que hacemos para cambiar lo que somos” (Proverbio brasileño)

El Anonconotus alpinus, un grillo típico de las regiones alpinas es capaz de copular cada 18 segundos. Investigadores de las universidades suizas de Derby y Ginebra lo han demostrado en unos cuantos estudios en los que siempre han llegado a la misma conclusión: el macho captura con sus patas a una hembra que pasa cerca, sea como sea, y copula con ella. A veces su excitación es tan grande que hiere a la pareja. Dure lo que dure (que no suele ser mucho), a los dieciocho segundos de acabar ya está listo para otra aventura. Los investigadores han llegado a la conclusión de que su diferencia con el grillo común, al que pertenece, es debida al uso por parte del primero del cortejol cortejo, mientras que el alpino no se detiene en ningún tipo de preliminar, algo que le ahorraría fuerzas.

Y es que por mucho que digan, cuando uno va a lo que va debe de ir a lo que debe de ir. Lo demás son ganas de perder el tiempo y la energía. Y no está la cosa de la energía para derrocharla ahora. Los grillos, tampoco.