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1877. Martes, 13 septiembre, 2011

 
Capítulo Milésimo octingentésimo septuagésimo séptimo: "Cuando tenía menos años lo recordaba todo. Hubiera sucedido o no" (Mark Twain, 1835-1910 escritor estadounidense)

Aunque se hable poco de ello (las mafias controlan férreamente informaciones tan delicadas), conducir conduce -valga la redundancia o lo que sea "conducir conduce") a graves deformaciones en los pies. Las crudas, pero reales, fotografías que mostramos a continuación, un documento único clasificado como "altosecretomuyconfidencial" desde hace cientos de años, dan buena muestra de lo dañino que puede llegar a ser la práctica del automovilismo llegando a causar:

- Tobillos torcidos por acelerar y frenar con la punta de los dedos:



- Ídem por embrague continuo, aún en paradas.



- Deformaciones por gestos de impaciencia.



- Dedo deformado por hacer gestos obscenos a otros conductores.



Y son sólo una muestra.

!Teletransportación ya! La salud es lo primero.