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1892. Martes, 4 octubre, 2011

 
Capítulo Milésimo octingentésimo nonagésimo segundo: “El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez". (Friedrich Wilhelm Nietzsche, 1844 -1900; filósofo alemán)

Sí, se habla mucho del cambio climático, de la violencia doméstica, del enorme paro, de los fraudes bancarios, de los negocios sucios, de las subidas de precios, de los bajos sueldos, de lo difícil que es comprar un piso.. y hasta de algo o (alguien) a quien llaman crisis… ¿Pero quién puede negar que estamos en la España de la víspera de la boda de la Duquesa de Alba y que mañana mismo, !ma-ña-na! llegará el esperadísimo día de su flamante boda?

Aunque ya sé (por el twitter ese) que el rey ha renunciado gustosamente al derecho de pernada, no ha bajado ni un ápice mi expectación por el evento y aquí sigo, esperando con increíble curiosidad (y mordiéndome hasta los muñones) a que salgan ya los fascículos coleccionables a todo color que expliquen los más íntimos detalles más íntimos de tan egregio, flamante y aparatoso día.

Y, ¡por supuesto!, de su tan imperecedera -como imborrable- (sobreadjetivización, mucha sobreadjetivización, que el evento lo merece) noche de bodas.