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1924. Miércoles, 23 noviembre, 2011

 
Capítulo Milésimo noningentésimo vigésimo cuarto: "Las rameras cobran, pero las otras son más caras". (Matías H. 66 años, portero de fútbol)

Nadie pone en duda que somos un país de inventores. Desde que el señor Monturiol inventó el autogiro hasta nuestros días, en que periódicamente inventamos el motor de agua, nunca ha dejado de manar la fuente de nuestro genio inventor. Hoy, en peluchepráctico, ofrecemos a nuestros nunca suficientemente loados lectores la obra de un benefactor que, aunque prefiere continuar en el anonimato, ha resuelto un gran problema que todos, absolutamente todos, vamos a encontramos en algún momento de nuestra vida.

Teniendo en cuenta que semejante hallazgo es uno de esos casos -junto con la explicación de cómo es una escalera de caracol- en los que una imagen vale más que mil palabras, hemos decidido -aún a riesgo de que alguien se adelante y los registre como suyos- reproducir los bocetos de lo que está llamado a revolucionar la historia de la humanidad.




Estar enganchado (como hacía mucho tiempo que no me enganchaba) a una serie tan sutil y detallista como Walking Dead y muy especialmente a sus encantadores paseantes, parece que empieza a pasarme factura.

Londres me espera, aunque ni sepa que existo. Vuelvo el 29 de noviembre, martes. Hasta entonces pues.