. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-   


  

2001. Lunes, 16 abril, 2012

 
Capítulo Dosmilésimo primero: "Un saco vacío se mantiene muy difícilmente en pie" (Benjamín Franklin, 1706 - 1790; inventor estadounidense.)

Dando una vuelta por el barrio he visto un espectáculo alucinante. Los propios del lugar me han asegurado que en lo que va de año es la primera vez que se da: sentado en la terraza de un bar un señor estaba consumiendo una cerveza con una ración de gambas. El suceso ha causado tal admiración que de pronto se he formado un corro de transeúntes admirados contemplando la escena.

Paseaba a media tarde conmigo mismo cuando divisé a lo lejos una multitud que se adensaba bajo la marquesina de un bar desolado. En principio pensé que se trataba de algún Directorgeneral que le había dado un parraque, pero mi barrio no es muy de Directorgeneral y, además, normalmente cuando a un Directorgeneral le da un parraque la gente no suele aplaudir y aquel tropel aplaudía frenéticamente. Luego por los gritos de jubilo creí adivinar si no estaría alguien repartiendo vales para ir a trabajar a Alemania. Pero me acerqué. Metí la cabeza en el interior del corro y descubrí la verdad de aquel alegre motín. Efectivamente, allí en medio de un paisaje expectante estaba sentado un señor de edad madura tomando como si nada una cerveza con gambas que al parecer estaba incluso dispuesto a pagar. Los camareros se hacían lenguas explicando alborozados los acontecimientos a los transeúntes. La gente comentaba entre sí el suceso con gran admiración y el dueño del bar levantaba a intervalos los brazos hacía el profundo azul del cielo para dar gracias al Supremo Hacedor.
No se quien habrá sido el malvado que ha hecho correr el rumor de que este año la gente no gasta. Yo puedo asegurar que en quince días que llevo observando todas las terrazas del barrio ya he visto por lo menos a tres personas consumiendo. Por eso un suceso otrora vulgar de tomarse una caña con gambas he merecido ahora el aplauso general. Tanto que, en medios municipales se habla de que el concejal he dado parte al ayuntamiento por si hay que darle a este buen señor un merecido homenaje.