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2093. Viernes, 28 septiembre, 2012

 
Capítulo Dosmilésimo nonagésimo tercero: "El arte de saber vivir consiste en saber cuándo hay que atrapar y cuando hay que soltar las cosas, los sentimientos y la gente de nuestras vida" (Henry Havelock Ellis, 1859 - 1939, psiquiatra británico)

En los Archivos Históricos Aragoneses consta la historia de un tal Juan María Zaragoza, condenado a servir en la Marina por mantener, allá por el año 1883, un apasionado romance con una mula.

Lo más curioso del tema es que no fue castigado por la relación, sino por no hacer caso de ninguno de los tres apercibimientos que le efectuó el dueño del animal, empeñado en que dejara en paz al bicho, y eso a pesar de que un muy enamorado señor Zaragoza le había ofrecido, sin ningún éxito, todo cuanto tenía sólo para poder estar junto al amor de su vida.

Por muy dueño que fuera de la mula no tenía ningún derecho a interponerse en la relación y destrozar así una pasión. Que algunos son como el perro del hortelano. !Hombre ya!