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2167. Miércoles, 6 febrero, 2013

 
Capítulo Dosmilésimo centésimo sexagésimo séptimo: "- Ayer me comí un coñazo de película. -¿Cuál era para no descargármela? - Creo que no me has entendido” (Eduardo G - Mariano H. 25 años, en paro)

Dicen que en los de mujeres algún caso también se produce, pero que pasa mucho menos. Sin embargo, en los retretes de hombres hay una ley no escrita que se cumple a rajatabla: siempre que estás con la puerta cerrada concentrado tranquilamente en tus cosas, alguien va a intentar entrar. Da igual cuantos estén vacíos al lado, el elegido siempre va a ser el tuyo. Es más, ya puedes decir a grito pelao "que está ocupado" que quien sea seguirá aporreando la puerta y bajando el manillar para intentar entrar durante un buen rato.

En semejante situación es mucho más efectivo decirle "adelante, pasa, pasa".

No vuelves a oírle respirar.