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2234. Lunes, 27 mayo, 2013

 
Capítulo Dosmilésimo ducentésimo trigésimo cuarto: "Lluvia en primavera, verano en sequera” (Refrán castellano)

Pocas anuncios están tan basados en hechos reales como ese en el que, para anunciar un laxante, aparece una señora de viaje organizado que al llegar al hotel puede, gracias al milagroso producto, evacuar a gusto.

Reconozcámoslo, en un viaje podemos ver, sentir, tocar, sufrir, disfrutar y aprender muchas cosas, pero de lo que la mayoría no se libra es del estreñimiento. Basta que salgas por la puerta para que el culo entre en huelga de esfínteres.

Dice un amigo mío que ésa es la razón por la que los aviones tienen siempre más puertas de emergencia que retretes, o que en las habitaciones de los hoteles siempre te pongan más toallas que papel de culo. Algo de razón tiene. Y es que hay que reconocer que las tazas de los retretes son como las camas, ya pueden ser todo lo cómodas que quieras, tener los últimos adelantos tecnológicos o hasta ser de oro macizo... que donde esté el de casa...