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2254. Lunes, 24 junio, 2013

 
Capítulo Dosmilésimo ducentésimo quincuagésimo cuarto: "Los españoles creemos automáticamente, a pie juntillas, todo lo que pueda desalentarnos" (Julián Marías, 1914 - 2005; filósofo español)

Cogemos (entendido "cogemos" como como agarramos, que con esto de la globalización luego se lía el asunto) el espagueti crudo por los extremos, y lo doblamos hasta que se rompa. Por más veces que lo hagamos será imposible que sólo se parta en dos trozos. El espagueti flexionado tendrá siempre el incómodo capricho de saltar por los aires en tres o más cachos.

Vale, sí, es una chorrada, lo sé. Pero a falta de burbujitas de aire para explotar, (¡qué me gusta a mí explotar las burbujitas esas de aire para explotar!), y aunque luego nos los tengamos que comer enanos –se aprovecha todo que hay crisis-, lo de intentar que el espagueti se rompa en sólo dos trozos sin conseguirlo nunca, también tiene su punto ansiolítico. Y el que no se conforma es porque no quiere. Especialmente los lunes.