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2616. Lunes, 9 marzo, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo sexcentésimo decimosexto: “Un radical es alguien con los pies firmemente plantados en el aire”. (Franklin Delano Roosevelt, 1882 -1945; político estadounidense).

El calor está a la vuelta de la esquina y aunque esto tiene muchas cosas buenas, que no voy a decir yo que no, también tiene un reverso tenebroso: regresan las sandalias A la gente le entra un ansia incomprensible de dejar sus pieses liberados embutiéndolos en un extraño calzado que deja a la intemperie tantas y tantas cosas desagradables: callos, uñas negras, pelillos (que sí, que hay gente que tiene pelos en los dedos de los pies) y, sobre todo, dejando expuesto al mundo el desagradable olor a pieses, que no es a queso como dicen (ya quisieran oler ellos a quesozamorano) sino a muerte y descomposición. ¡Pero si hasta un zombi huele mejor!

Por algo los guiris, entusiastas de las sandalias cuando van de turisteo, las llevan con calcetines blancos… lo que me lleva a otra profunda reflexión: posiblemente los calcetines blancos hayan sido la única cosa discriminada por ser blanca a lo largo de la historia… y en cambio, los negros, siempre han sido los elegantes y los que han estado mejor vistos.

¿Y de qué estaba yo hablando? Son malos los lunes. Sí.