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2620. Viernes, 13 marzo, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo sexcentésimo vigésimo: "Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres sólo un lugar". (Billy Crystal, 1948, actor estadounidense).

Dicen que leer es bueno, aunque ciertas lecturas te acaben enredando más. Pone en primera página de una revista: "Estilízate con las rayas verticales en tu ropa". ¿Verticales? Pero es que las cosas, digo yo, incluidas las rayas, son verticales u horizontales según te coloques, Vamos, que si te tumbas, las rayas verticales -que adelgazan ópticamente cuando estas de pie-, te engordarán. Y al contrario. Un lío.

Pero nada comparado con los cienes y cienes de consejos que, una y otra vez, se empeñan en darte para que consigas "una inolvidable noche de pasión", sugerentes títulos incluidos: "Empieza con el afrodisíaco marisco, sigue con atrevidos preliminares y !por fin! desata tu pasión con los juegos más sensuales". Así, a lo bruto, sin avisar. Sin tener en cuenta que no son pocas las personas a las que el marisco que les produce reacción alérgica; que pasar la punta de la lengua alrededor de los pezones es excitante, sí, pero si uno se pasa y acaba mordiendo (fácil, muy fácil) adiós el momento. Y sin decir nada del cuidado que hay que tener con la mermelada en los juegos, que si se queda pegada a los pelos en el momentocumbre lo único que acaba estallando es una tragedia.

O ponen posibles contraindicaciones a sus consejos o leer el cosmo puede acabar muy malamente.