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2626. Martes, 24 marzo, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo sexcentésimo vigésimo sexto: “Solo hay un lugar en que si tocas a una mujer la volverás loca: el corazón”. (Melanie Griffith, 1957; actriz estadounidense).

Paraguas: instrumento que, como su propio nombre indica, sirve para parar el agua. Que es verdad, no se curraron mucho el nombre, no, pero hay que reconocer que por más que lo hubieran pensado no habrían conseguido ponerle un nombre más exacto y más descriptivo al cacharro en cuestión.

Hubo una temporada en que se pusieron de moda los automáticos. Todo un submundo dentro de los paraguas caracterizado porque en él no existe el término medio. Tú le das al botoncito y, o bien se abre muuuuuuuuy dessspaaaacio, así como con pereza, como si estuviera recién levantado; que mientras se abre o no ya da igual porque estarás chorreando. O justo lo contrario, le das al botón y se abre en un abrir y sacarte un ojo. Son ideales para sacarle los ojos a los demás, que sí, que puede sonar duro, pero que según a quien le des.. mira lo mismo te alegra el día. Además con ellos, aquí los que se abren rápido molan más, siempre se puede hacer el friki a lo sable laser de starwars yiuiii yiuiii, aunque lo único que consigas es que la gente te mire diciendo: pobre chaval deficiente. Pero que levante la mano quien no lo haya hecho alguna vez.