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2651. Jueves, 7 mayo, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo sexcentésimo quincuagésimo primero: "Si algo no te agrada, quítale el único poder que tiene sobre ti: tu atención”. (Edmondo De Amicis, 1846 – 1908; escritor italiano).

No acabo de entender eso de las rebajas (rebajasbajasdecosasmajas que decía el anuncio). Lo mires por donde lo mires, no es más que aquello que no han vendido durante el resto del año, las cosas que estando a la venta nadie ha querido comprar... los desechos. Pero entonces unos avispados cogen esas cosas por las que nadie había querido pagar el precio que tenían, lo bajan un poco, y entonces ¡oh milagro! esa ropa que no quería nadie de repente se convierte en una pieza más que codiciada.

A ver, estableciendo paralelismos: una discoteca, un reloj, las tres de la mañana, todo lo deseable se va arrejuntando; seis menos cuarto, a punto de cerrar ¿quién queda en la discoteca?, los restos, los que han tenido que esperar a las rebajas si quieren pillarcacho porque antes no los ha querido nadie, aquellos que si pretenden hacer algo tendrán que liarse entre ellos sí o sí. Explicación de por qué los feos también tienen descendencia.

Vale queda un poco cruel, sí, pero a partir de cierta edad a ver quién, en una noche de entretenimientoaverquecae, no ha conocido el efecto-saldo-de-última-hora.