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2653. Lunes, 11 mayo, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo sexcentésimo quincuagésimo tercero: “La felicidad no es un premio, sino una consecuencia. El sufrimiento no es un castigo, sino un resultado”. (Robert Green Ingersoll, 1833 – 1899; abogado estadounidense).

Cuando una cosa hace gracia la gente se ríe. Lo contrario de gracia es desgracia. Luego cuando una cosa es una desgracia la gente tendría que llorar. Pero claro, si un cualquiera (si es conocido mejor), se tropieza en la calle, se cae y se parte el culo, eso es una desgracia… y sin embargo los que estamos allí y lo vemos no solo no lloramos por semejante desgracia sino que nos da también por partimos el culo, aunque en este caso sea de risa. Que se puede pensar, ¡qué solidarios ellos, uno se parte el culo con la caída y los otros, por solidaridad con el accidentado, también se lo parten!

Pues no, no es por eso. Es que somos mala gente. Y cuanto antes lo aceptemos mejor.

Por cierto, tengo hambre. Mucha. Casi tanta como hoy trabajo. O más.