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2695. Viernes, 10 julio, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo sexcentésimo nonagésimo quinto: "En el círculo se confunden el principio y el fin" (Heráclito de Éfeso, 535 - 484 a.C.; filósofo griego).

Todas las personashumanas puritanas que condenan la vida sexual de los demás y se pasan el día diciendo tonterías como es que eso no es normal, es que eso va en contra la naturaleza y exquisiteces semejantes, deberían de echarle un vistazo uno de los animales más inteligentes del planeta: el delfín del amazonas o delfín rosa.

Estos simpáticos cetáceos acostumbran a tener revolcones en grupo y no sólo por razones reproductivas. Y todo parece indicar que cada vez que se acumulan para darse un homenaje se lo pasan bomba. Durante sus orgías se acarician con sus aletas una y otra vez, frotan compulsivamente sus órganos genitales e incluso se penetran unos a otros el espiráculo, que no es otra cosa que el equivalente a la fosa nasal de otros mamíferos. Vamos que le dan bien al sexonasal sin despeinarse.

¡Anda que si Pinocho hubiera sido delfín…!