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2744. Martes, 13 octubre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo cuadragésimo cuarto: “La naturaleza nunca hace nada sin motivo”. (Aristóteles, 384 a. C.- 322 a. C. filósofo griego).

Aunque hemos avanzado mucho, a los padres les sigue dando cierta vergüenza explicarles a sus hijos de dónde han venido. Las trolas de antes ya apenas sirven. Con esto de la multiculturalidad en los colegios contarles que todos vienen de París no cuela. Y con lo espabilados que son (que cada vez vienen con más extras de serie al nacer) lo de la cigüeña cuela menos. Que explicas así el asunto y ellos, que por ser pequeños son crueles y cabroncetes por definición, van y te contestan: "pues yo no me creo que a Marcos lo haya traído la cigüeña, no puede cargar con él... como no lo haya traído un albatros". Y claro, te dejan chafado y buscando albatros en el google para ver lo grande que es el pájaro... visto lo gordo que está Marcos. Por cierto, ¿no es demasiada casualidad que en cada clase siempre haya un niño gordo?... que parece que los reparten equitativamente.

Comprendo que para los padres es complicado explicarle a los niños de dónde vienen. Decirles la verdad tipo "pues tú saliste de mis cojones", puede sonarles raro, lo mismo hasta les da asco y todo. Y eso que, lo adornemos como lo adornemos, todo empieza ahí, en las pelotas de cada uno...