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2746. Jueves, 15 octubre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo cuadragésimo sexto: "Por los siglos de los siglos... Amen, (así, sin tilde)”.

Es curioso, todos tenemos repartidos nuestros datos más particulares por cienes y cienes de miles de páginas webs (que hasta la última compañía de teléfonos tiene hasta el dato de la última vez que comiste croquetas de jamón), pero vas al médico y empiezas a ponerte nervioso en cuanto tienes que rellenar algo con tus datos.

También es verdad que con las cosas de la privacidad de la salud la gente es muy suya. Y con cierta razón, que hay cuestionarios, como los que tienes que rellenar en un banco de sangre, por ejemplo, que para contestarlos bien es mejor que te acompañe un abogado, tu madre, las últimas cuatro parejas/rolletes y el cura del pueblo… fácil que se necesitarán todos y alguno más; bueno, el cura igual no, pero nunca está de más tener un profesional de repartir hostias cerca por lo que pueda pasar.

Por cierto, ¿cómo es posible que a todos los sitios del mundo donde te chupan la sangre se les llame banco?